CRONICA DE UNA AGONIA ANUNCIADA (PARTE I)
Corroboro totalmente las palabras de Txingurri: DUREZA EXTREMA. Las predicciones climatológicas se cumplieron y la zona de las Encartaciones se convirtió en una auténtica estufa. Si añadimos esas altas temperaturas (más de 25 grados) y ese 90% de humedad al ya de por sí exigente recorrido, la carrera se convirtió en una agonía brutal. Y yo “sólo” hice los 42kms de la maratón! Los que completaron la Long Trail de 65 kms y la ultra de 90, creo que conocieron el auténtico infierno

(Mi más sincera enhorabuena para todos ellos, en especial a los compañeros de club Txingurri, Mikel y Pilar de la Ultra, y a Juan y Basauri de la Long Trail. Sois todos unos cracks!)(Mención especial para Txingurri, me quito el sombrero Txapeldun!)
Llego a Zaramillo sobre las 8’45h y enseguida me junto con el Gran Borja, el Barbas de Baraka

. Recogemos dorsales y asistimos a la salida de los de la Long Trail que salen a las 9h. (Los de la Ultra habían salido a las 6h). Tomamos un cafecico y nos volvemos al coche a cambiarnos de ropa y prepararnos para la faena. Hoy no hay dudas de si llevo pantalón corto o largo, si llevo camiseta térmica o no, si llevo guantes, si llevo cortavientos, si llevo buff… hoy está claro, va a hacer un calor de cojones, culotte y camiseta. Nos dirigimos a la salida, intercambiamos impresiones con otros corredores, entre ellos los compañeros de la Manuela Arkaitz y Nestor, sacamos alguna fotico y para las 10h ya estamos en la línea de salida listos para la batalla. Me llama mucho la atención las palabras del speaker: “Aquí estamos a unos 18ºC de temperatura. Nos dicen que en las cimas hace unos 4 ó 5 grados más, es decir, unos 22, 23 grados” ¡Eso a las 10h de la mañana! Ya empiezo a acojonarme

. ¿¿¿Dónde queda esa ley física que cuando más alto subes la temperatura desciende???

FOTO DE SALIDA en Zaramillo junto al Gran Borja
La Maraton de Apuko comienza, cómo no, subiendo. Los primeros 6 kms son de ascensión y nos dejan en el Eretza. Son famosas sus dos rampas/cortafuegos finales donde la gente se para a sacarse fotos. Si no conoces el terreno, es mayúscula la sorpresa que te llevas cuando finalizas la primera rampa y crees que ya estás haciendo cima, cuando de repente ves cómo asoma el segundo cortafuegos, aún con más pendiente que el primero y te quedas asustado de lo que te queda aún. Flipas!

La sorpresa ya me la llevé el año pasado, este año ya íba preparado. El ascenso al Eretza lo hago bastante bien. Es lógico, acabamos de empezar. Además, me acompaña Borja. Ha venido con la idea de hacer la maratón lasai lasai, sin competir, de cara a la Transvulcania de la semana que viene. Así que ha decidido ir a mi ritmo y acompañarme. Mil gracias Borja!! Coronamos el Eretza, km 6, en 1h05’. Vamos bien.
ERETZA (tras subir la primera pared te encuentras de golpe con la segunda) (Foto de Mikel Aingeru)
El descenso del Eretza es muy malo. Mucha pendiente y las piernas ya empiezan a sufrir. Y el calor empieza a hacer mella. Atravesamos bosques que parecen hornos. Lo normal cuando vas por bosque en un día de calor, es gozar de la frescura de la sombra. Pues hoy no, aquí todo lo contrario. Estos tramos de bosque parecían estufas, con un calor sofocante, agobio total y afloran las primeras malas sensaciones en el cuerpo. Aunque voy bebiendo todo el rato, al final, llego al avituallamiento de Sodupe, km 11, bastante jodido. Le comento a Borja: “Km 11 y ya voy “tocado”, qué va a ser esto hoy???”

Malos presagios me vienen a la cabeza. El tiempo de paso en Sodupe no es malo, 1h52’, sólo un minuto más que el año pasado, pero las sensaciones no son ni mucho menos buenas. Comemos, bebemos y continúamos la marcha.
El siguiente tramo de Sodupe km11, a Gueñes km 20 es el más “fácil” de todo el recorrido. Es un tramo sin cimas, con algún repecho que otro, pero bastante corrible. Gracias a Borja, a su compañía, a su conversación, se me hace bastante llevadero. Me empieza a doler la ampolla que me salió el domingo pasado en la Aloñako Igoera. Pensaba que estaba curada, pero no, parece que vuelve a salir la cabrona. No voy cómodo del todo, debido a la ampolla, debido al puto bochorno, pero voy. Incluso hasta adelantamos a algunos corredores. Y así, entre charleta y charleta, poco a poco, llegamos al segundo avituallamiento del día: Gueñes, km20, con un tiempo de 3h44, 22 minutos peor que el año pasado. Y aquí es donde le pido a mi gran compañero Borja que tire para adelante. Ya me conozco, ya conozco mi cuerpo y con las sensaciones que tengo estoy convencido de que lo que queda de aquí a meta va a ser un calvario para mí. Y no quiero arrastrar a nadie conmigo, prefiero sufrir ese calvario en solitario, no quiero que nadie me ande esperando horas. Además Borja va a medio gas y tampoco es bueno para él pasar tantas horas con estas condiciones climatológicas. Así que le ruego a Borja que se vaya, vamos que casi le obligo a que se vaya y que hiciera su carrera. Que por cierto, hizo un carrerón de Gueñes a meta. Muchísimas gracias Borja, eres un gran corredor, pero mucho mejor persona. Eskerrikasko bihotz bihotzez!!

Compañia de lujo!
Ya una vez sólo en Gueñes, me tomo mi tiempo, tranquilamente sin prisa ninguna. Bebo muchísimo y como poco. Algo de fruta y algo de membrillo, no tengo hambre, no me entra comida. Al igual que Txingurri casi me baño en la fuente, metiendo la cabeza repetidas veces. Me quito la zapatilla y el calcetín para revisar la ampolla. Mierda, está reventada, buenos 20kms me esperan. Y no se me ha ocurrido meter calcetines de repuesto en la mochila. Lo que si llevo es camiseta de repuesto. Me cambio de camiseta, lleno bidones y… echo a andar. Miro el reloj: 4h10, he estado 25 minutos en el avituallamiento. La verdad es que ya me importa un pito el tiempo...
CRONICA DE UNA AGONIA ANUNCIADA (PARTE II)
Comienza el calvario. 22 kms quedan hasta meta. El viacrucis de Cristo tiene 14 cruces… El mío solamente tuvo tres… Pero que tres!! El Luxar, el Aldape y el Apuko… casi ná!!!
CONTINUARÁ.