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Por si alguno le apetece leerla, os dejo mi crónica del triatlón, este año duatlón, de Zarauz:
"Después de unos cuantos días de incertidumbre sobre si se haría la natación, se reduciría o se cancelaría, al final una plaga de molestas medusas nos convirtió el triatlón en un duatlón. A mi esto me desmotivo bastante, en parte porque me gusta mucho nadar, y en parte porque me gusta hacer triatlones, pero no me atrae hacer duatlones. Al final, tras una noche meditando con la almohada mi participación, decidí que al menos me serviría de entrenamiento. Así que allí me planté en la salida.
En la primera parte (9km corriendo) la lluvia no nos incordió demasiado, y eso, y la buena compañía que llevaba corriendo (Guille, Josu y Kike), hicieron que aumentará mi motivación. Llegamos a boxes, salimos con la bici hacía ese nuevo recorrido de dos vueltas, desconocido para mi. Era una larga y bonita subida en la que cada vez llovía más, y en la que me hizo mucha ilusión ver bajar el puerto a los primeros, y descubrir que entre ellos estaba Maikel. Parecía que el circuito iba a ser divertido y la lluvia, a pesar de que ahí estaba, no incordiaría mucho, aunque se empezaba a notar frío. Lo malo fue cuando empezamos a bajar y empezamos a notar que quitar peso viene muy bien para subir, pero muy mal para bajar, por el frío. La segunda mitad de la primera vuelta la hice pensando en dejarlo al llegar a Zarauz, pero al llegar allí había entrado algo en calor y decidí repetir, algo menos motivado, al menos pensando en que el entreno fuera de 82km y no de 41km.
En la subida ya notaba que cada vez llovía más y el frío mayor... y eso sin empezar a bajar. Oía ambulancias por todas partes lo cual imaginaba que eran caídas bajando o retirada por frío. Llegué arriba y al empezar a bajar ya me di cuenta que la cosa no iba a ser tan fácil como en la primera vuelta. Las piernas agarrotadas del frío, la carretera encharcada, curvas, hojas y frío, mucho frío... hasta tal punto que de la tiritona me temblaba la bici. Tanto frío pasé que estaba deseando llegar a las escarpadas cuestas del camping para entrar un poco en calor. Y sólo pensaba en una ducha caliente, en que eso no me aportaba nada, que no era un triatlón, que me daba igual llegar a meta y sobretodo, que no me estaba divirtiendo. Así que al llegar al box, colgué la bici y me fui directo al hotel a darme una larga ducha calentita, que fue lo mejor del día.
Ahora toca meditar sobre si repetiré o no, tanto Zarauz, como esta distancia, porque ahora mismo mi desmotivación es bastante grande acerca de ambas cosas, no por la retirada, si no por el hecho de plantearte un objetivo así y que se esfume antes de empezar hasta el año que viene.... aunque pensando en la gente que anima a muerte, los voluntarios bajo la lluvia y los recorridos de nadar, correr y bici, va a ser difícil que en un par de semanas no esté pensando en el del año que viene.... ya veremos!"
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